El vino lo asociamos a momentos de disfrute, placer, desconexión… Una bebida con gran tradición familiar que tiene una historia muy elaborada desde que se recoge la uva hasta que se transforma en vino. Pero, ¿sabes cómo es el proceso desde que se recoge la uva hasta que acaba en la botella de vino?. Te contamos cuál es el trabajo que hay detrás de la elaboración del vino.

Ten en cuenta que el proceso que te explicamos a continuación puede variar, ya que cada bodega tiene unos procesos y también varía dependiendo del tipo de vino que se quiera obtener. Este sería el proceso estándar al transformar la uva en vino.

¿Cómo es el proceso de la elaboración del vino?

Una vez que la uva está en su momento exacto de maduración, se inicia el proceso de la vendimia. Con toda la cosecha de vino en las bodegas, se calcula el nivel de azúcar de la uva y se seleccionan los mejores racimos para comenzar el proceso de elaboración del vino. En un proceso estándar, hay dos formas distintas de seleccionar y desgranar las uvas del racimo:

  • Proceso de maceración carbónica (elaboración con el racimo entero): este proceso se lleva a cabo en la elaboración de vinos jóvenes afrutados.
  • Proceso de despalillado (desgranando los racimos): habitual al elaborar vinos que serán sometidos a un proceso posterior de envejecimiento en barricas de roble.

En este post, nos vamos a centrar en este último proceso: despalillado y vamos a ir desgranando paso a paso como es este proceso y que se hace en cada uno de los pasos para conseguir un vino con presencia y carácter.

1. Primer paso: el raspón

Tras tener seleccionados los racimos, llega el momento de separar las uvas del resto del racimo a través de la máquina despalilladora. Con este proceso lo que se consigue es que el mosto de la uva no se vea afectada por sabores herbáceos y/o verdes durante el tercer paso: la maceración.

2. Segundo paso: el hollejo

Una vez las uvas ya están desgranadas y antes de llegar a la maceración, deben pasar por la prensa con el fin de romper la piel de la uva y extraer el máximo mosto posible. En este paso, que se conoce como hollejo, no solo pretende extraer todo el mosto de la uva, sino que también se mantiene el color y los aromas que tiene la piel de cada uva.

Este proceso debe hacerse con mucho cuidado para no llegar a romper las semillas y aportar amargor al mosto.

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3. Tercer paso: la maceración

Llegamos a este punto, nos atrevemos a decir que es uno de los procesos más importantes ya que durante la maceración se produce la fermentación y es donde el mosto adquiere su color a través del contacto con los propios hollejos. En este momento el azúcar de la propia fruta se transforma en alcohol etílico y se lleva a cabo la fermentación alcohólica.

4. Cuarto paso: la fermentación

Durante este proceso de fermentación el dióxido de carbono sube hacia la superficie arrastrando consigo las partes sólidas compuesta por hollejos, pulpas, pepitas,… creando un efecto sombrero. Para que las partes sólidas sigan en contacto con el mosto se lleva a cabo la labor de remontado y bazuqeo.

Esto consiste en extraer el mosto desde la parte interior e ir regando el sombrero para que se mezcle con el mosto y conseguir que los hollejos sigan transfiriendo ciertas propiedades al vino. Este proceso suele durar entre 10 y 14 días a temperaturas no superiores a 29ºC.

5. Quinto paso: el descube

Una vez transcurrido este tiempo se produce el descube. En este paso de extrae el producto de los depósitos y se separa del vino el componente sólido que aún permanece. Este último componente se usa como un ingrediente más a la hora de elaborar orujos.

6. Sexto paso: la fermentación maleoláctica

Cuando finaliza este proceso, el vino se somete a un nuevo proceso de fermentación. En este caso se lleva a cabo la fermentación maleoláctica, donde se rebaja el carácter ácido del vino y se consigue el sabor final que es agradable en boca y ya estaría listo para su consumo.

Este segundo proceso de fermentación suele durar entre 15 y 21 días.

7. Séptimo paso: el trasiego

Nos acercamos al final del proceso de la elaboración del vino y es momento del trasiego. En este paso, el vino cambia varias veces de recipiente para eliminar los sedimentos sólidos que aún pueda tener y airearse. Una vez acabado este proceso, se filtra para eliminar cualquier impureza restante.

8. Octavo paso: el embotellado

El sabor del vino ya es apto para el consumo y solo necesita ser embotellado. Durante el tiempo que el vino está en la botella, asimila el oxígeno que se introduce de manera inevitable y se estabilizan aromas y propiedades adquiridas en la barrica para encontrar el punto de equilibrio perfecto.

Llegados a este punto, ya tenemos nuestro vino listo para servir y seguir disfrutando de momento únicos. ¿Quieres probar los vinos de nuestras bodegas? Visita nuestra tienda y saborea en cada sorbo cada uno de los pasos del proceso de elaboración.

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