Tomar una copa de vino se puede llegar a convertir en toda una experiencia para los sentidos en la que todos los factores juegan un papel crucial. Por eso, la botella y la copa en la que decantamos la bebida son dos elementos esenciales a la hora de emitir un veredicto sobre nuestra selección de vinos

Botella y copa, envase y recipiente, ambos han de formar una pareja de baile en la que los movimientos, a la vista del espectador, parecen ejecutados por un único cuerpo. Solo así se puede lograr que nuestra selección de vinos sea la mejor pareja de baile.

Cada botella de vino tiene una copa creada exclusivamente para que en su interior se vierta la bebida de su pareja. Como todos los grandes dúos, estos elementos tienen algo en común, están elaborados a través de un material sólido a la par que frágil y suntuoso, el vidrio. Pero, por aquello de que ‘los polos apuestos se atraen’ es necesario que haya un punto de inflexión, diferenciador que les haga complementarse, el color. Mientras que las botellas varian el tono según el tipo de producto, las copas deben ser transparentes, puras y de paredes finas.

El tamaño de estas no será tan relevante como la forma, aunque en ocasiones influirá en el sentido del gusto, puesto que a mayor tamaño mayor intensidad en el sabor del vino. Las de los blancos suelen ser unos centímetros más pequeñas, mientras que para beber un tinto utilizamos las de mayor envergadura.

Nuestros Lavia, recientemente premiados por la Guía Peñín 2019, cuentan con botella Borgoña, cuya pareja de baile es una copa de plomo creada de una sola pieza y con forma acampanada. Aunque la misma botella, pero en diferente color la empleamos para embotellar nuestros blancos alicantinos de la Bodega Sierra Salinas, Puerto Salinas Blanco. La tonalidad también nos indica el tipo de copa, que en este caso bailará a unísono con una propias de los vinos claros, más pequeña y estrecha que la anterior, para mantener el frío entre sus 26 centímetros de altura.

Si el vino nos gusta, porque no hay que olvidar que no hay buenos o malos vinos, sino variedad de gustos, cualquier copa servirá. Una buena selección de vinos se convertirá en la mejor pareja de baile.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.