Con la incipiente llegada del cambio de estación, las calles se inundan de hojas dejando un paisaje único que da la bienvenida al otoño. En las zonas más cálidas ya ha dado comienzo la vendimia y en el resto está a punto de hacerlo. Al volver de las vacaciones los amantes del vino necesitan innovar y descubrir nuevos sabores, sorprender al paladar con una selección de vinos singulares.

Cada temporada trae nuevas tendencias y parece que en MGWines nos hemos adelantado a la de este año. Los críticos internacionales han puesto de moda lo que se conoce como una selección de vinos de paraje. Estos vinos reflejan en su sabor, aroma y color el lugar de donde proceden. A través de los sentidos se puede descubrir el origen de este tipo de vinos, pues el suelo y el clima en el se cultiva la vid influye de forma determinante en la composición final. Y esta es sin duda la filosofía de MGWines, que apuesta por las variedades autóctonas de las regiones en las que posee bodegas. El ejemplo más claro y uno de los buques insignia del grupo es el Fondillón de Alicante, cuyo proceso de recuperación ha encumbrado a las Bodegas Monóvar a la cima de la enología, imprimiendo el auténtico sabor de la vid mediterránea.

Aunque lleguen nuevas corrientes, el otoño también es una época de clásicos, de las últimas comidas al aire libre del año, escapadas de altura y recolecta de setas. Es tiempo de tintos más secos, como las hojas que nos acarician a su paso hacia el suelo, con los que maridar nuestros planes. Nosotros tenemos nuestra propia selección de vinos que incluye dos ecológicos, Lavia Origen de Bodegas Lavia y Ternario 10 de Bodegas Venta la Vega. Para ello, proponemos una combinación vegetariana, unas castañas asadas tan típicas del otoño y una calabaza en sus múltiples variantes que sin dudas se convertirá en el maridaje idóneo para una velada otoñal.

Nuestra lista incluye otros dos vinos distintos al resto, vinos singulares. El Mira Salinas de Bodegas Sierra Salinas es sedoso y delicado, mientras que el Tilenus La Florida de Bodegas Estefanía es untoso a su paso por el paladar. La bebida y la comida deben formar un tándem, deben ser uno y por eso los clásicos deben ir acompañados de platos igual de potentes como son la carrillera con puré y manzanas y el risotto de setas que importamos de nuestros vecinos italianos.

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