El olivo es uno de los grandes protagonistas del refranero español, y no es para menos ya que el cultivo de la aceituna y la elaboración del aceite es de los procesos artesanales más arraigados a la cultura mediterránea, a su tradición y gastronomía.

En MGWines siempre trabajamos buscando ese equilibrio entre innovación y artesanía, aportando un producto de gran calidad que rinda homenaje a las tierras que continuamos cultivando, generación tras generación.

Bajo estas premisas producimos y comercializamos el Aceite Ecológico Sucada, un producto que reúne toda la esencia mediterránea y que se elabora mediante un proceso sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Finca La Lagunilla: el origen de nuestro aceite

La Finca La Lagunilla alberga olivos centenarios que se cuidan con mimo y que se cultivan bajo un sistema de agricultura eficiente y de bajo impacto medioambiental, respetando los tiempos naturales de maduración de la aceituna.

Esto implica mayores esfuerzos para el control de plagas, la supervisión del cultivo y el seguimiento de la calidad del fruto, empleando abonos orgánicos y sistemas de escarda manual y mecánica.

Pero como recompensa se obtiene un aceite Virgen Extra 100% ecológico, sostenible, respetuoso con el entorno donde ha sido elaborado y, por supuesto, lleno de sabor y matices que lo diferencian del resto.

La aceituna arbequina -una de las más empleadas en el cultivo de España- es la responsable de este aceite y la que le confiere un sabor suave y ligeramente afrutado a este oro líquido.

Donde el olivo no llega,
el Mediterráneo muere

La arbequina es reconocida por el dulzor de su pulpa, y por ser un fruto muy versátil para la elaboración de aceites de diferentes variedades y matices.

Le transmite al Aceite de Sucada un tono verde con reflejos amarillentos, junto a un olor fresco que recuerda al típico paisaje mediterráneo que podemos encontrar en Alicante.

¿Qué hace especial al Aceite Ecológico Sucada?

Por supuesto, su agricultura ecológica con la mínima intervención en el proceso de cultivo y maduración natural. Unido a un embotellado sin presión que es clave para que mantenga toda su esencia.

La técnica con la que se extrae también le imprime carácter, ya que es un aceite de oliva Virgen Extra que se obtiene de la primera extracción en frío y a presión del jugo de las aceitunas, respetando una temperatura inferior a 27 ºC.

Al cuidar que el aceite no se caliente durante su extracción, se garantiza un jugo que conserva mejor las propiedades naturales. Esto lo convierte en un aceite suave, ligero y que se puede consumir crudo o para cocinar.

Su aroma es afrutado y fresco, donde también se identifican notas a almendros y otros frutales mediterráneos.

Su sabor es suave, con un cierto amargor final, pero que no le hacen perder armonía. Estos matices y sus notas exóticas relacionadas con el origen de la arbequina hacen que el Aceite Sucada sea un producto ideal para consumir en crudo y aderezar productos frescos, como verduras o pescados.

El verano invita a comidas ligeras, pero llenas de sabor, por lo que el Sucada es idóneo para elaborar ensaladas, cremas frías, salsas ligeras o marinados suaves.

¿Qué más se le puede pedir a un aceite ecológico que nos traslada al Mediterráneo y nos recuerda la importancia de la agricultura artesana y tradicional?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.