Hacer un buen vino es un arte, eso no hay quien lo dude. Y es que para elaborar un buen vino nos encontramos frente a un proceso que tiene mucho de ciencia, de análisis, de reflexión y de tomar las decisiones acertadas. 

Una de esas decisiones más importantes en es escoger la fecha de vendimia adecuada.

Muy al contrario de quien piensa que el vino empieza a elaborarse una vez se han recogido las uvas, es antes, a partir del momento del envero, cuando la uva empieza a madurar, que el proceso de hacer un buen vino comienza.

Y es que hacer un seguimiento de la maduración de las uvas mediante la observación y el muestreo de la fruta, permite adquirir una serie de datos e información muy valiosos para decidir cuándo empezar a vendimiar. 

¿Por qué es tan importante elegir bien el momento de la vendimia?

Porque coger la uva en su punto justo de maduración, con un equilibrio entre la madurez del fruto y la madurez de la piel, es condición sine qua non para obtener un vino de calidad. Esto es clave sobre todo para los vinos tintos destinados a crianza o reserva.

La vendimia se inicia generalmente a mediados o finales de agosto, dependiendo de dónde se encuentre el cultivo, de la meteorología y también del tipo de uva. Por ejemplo, madura antes la uva blanca que la uva tinta.

Determinar si la uva está en su punto de maduración, es complejo porque hay diferentes tipos de maduración. Los más importantes y que afectan directamente a la calidad del vino son, por un lado, la madurez tecnológica, es decir, cuando el mosto tiene un un equilibrio adecuado entre azúcar y acidez. 

La cantidad de azúcar nos dará el grado alcohólico, a mayor cantidad de azúcar, mayor gradación. Y la acidez son las defensas del vino, lo mantienen sano y en condiciones para envejecer.

La otra maduración que es fundamental para la calidad del vino es la fenólica, que se encuentra en el hollejo y las pepitas principalmente y que mide la cantidad de taninos y antocianos de la uva. Los taninos proporcionan la astringencia al vino, le dan sabor y cuerpo. Los antocianos le proporcionan color.

Cuándo vendimiar

Para elegir el momento óptimo de maduración de la uva se realizan una serie de muestreos. Primero más espaciados en el tiempo y luego a medida que la fruta madura, cada dos o tres días. No toda la uva en de un mismo campo se encuentra en el mismo nivel de maduración, por eso se recoge una muestra de las bayas que sea representativa. 

El análisis de una serie de parámetros, como el peso de la baya, los azúcares, el ph, la acidez, nos dará las claves para afirmar si la fruta está madura o no. 

Anticipar la vendimia consigue vinos más afrutados y aromáticos, como nuestro vino blanco La Entrada P7.

Por el contrario retrasarla, tiene como consecuencia una mayor cantidad de azúcar y por tanto vinos con más cantidad de alcohol y menor acidez, lo que es ideal para conseguir un buen vino de crianza o reserva, como el vino tinto Mira Salinas de Bodegas Sierra Salinas. Un reserva elegante, de intenso color rojo y aroma a fruta madura.

Así pues, son diversas las variables que condicionan la elección de la fecha para comenzar la vendimia. Como hemos visto, el equilibrio de maduración entre los elementos de la uva, es primordial.  Pero también es importante saber el tipo de vino que se quiere elaborar, los factores meteorológicos y por supuesto las indicaciones y directrices que marca la bodega o el enólogo.

En las bodegas del grupo MGWines elaboramos nuestros vinos cuidando y mimando el producto en cada fase del proceso, con el objetivo de ofrecerte un vino memorable. 

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