El sulfito es un aditivo utilizado en la alimentación, su finalidad en el vino es la conservación de aromas y la eliminación de bacterias. Pero además de poder ser añadidos, los sulfitos también se presentan de manera natural en el vino. Esto es debido a que la fermentación del vino libera cierta cantidad de sulfitos de manera natural por reducción de los sulfatos que hay en la uva.

En la dosis correcta, los sulfitos funcionan como antisépticos y protegen al vino de las oxidaciones, por lo tanto sin sulfitos no se podría garantizar la calidad del vino. Entre sus propiedades destacan la antimicrobiana, bactericida y antioxidante. Además, activan la fermentación alcohólica del vino y tienen efecto sobre el aroma y gusto de los vinos.

Por otra parte, a parte de en el vino, los sulfitos están presentes en alimentos y bebidas como el vinagre, la cerveza, los zumos, salsas, ensaladas, conservas, aceitunas, galletas, caramelos, gambas, frutos secos, etc.

¿Son los sulfitos perjudiciales para la salud?

Un consumo en exceso de sulfitos puede tener efectos negativos en la salud. Algunos efectos por la intoxicación de sulfitos pueden ser náuseas, irritación gástrica o vómitos. Por ello La organización mundial de la salud establece una dosis diaria admisible entre 0,35 a 1,50 mg diarios por kg de peso. Si hablamos de vino, un consumo superior a 375 ml al día puede comenzar a generar niveles de toxicidad en el organismo.

¿A qué se debe la toxicidad de los sulfitos?

La toxicidad de los sulfitos se debe a la destrucción de la vitamina B1, también conocida como Tiamina. Por ello, lo ideal sería comer alimentos ricos en esta vitamina cuando se va a consumir vino. Algunos ejemplos de alimentos son la carne de cerdo, el pescado, las lentejas, avellanas, el queso o los mejillones.

Niveles máximos permitidos de sulfitos en el vino

Por ley, cualquier vino que contenga más de 10 mg por litro de sulfitos, deberá indicarlo en su etiqueta. Además, hay unos niveles máximos de sulfitos para cada tipo de vino permitidos por la ley.

  • Los vinos convencionales tienen un máximo permitido de 200 mg por litro.
  • Los vinos ecológicos un máximo de 150 mg por litro para blancos y rosados y un máximo de 100 mg por litro para tintos. Esta diferencia se debe a la mayor presencia de taninos en el vino tinto, los cuales actúan como conservante natural y por lo tanto no requieren de tantos sulfitos añadidos.
  • Los vinos naturales tienen un máximo de 20 mg por litro. En los vinos naturales la cantidad no está regulada, sin embargo esta es la cantidad máxima comúnmente aceptada, ya que en los vinos naturales lo más habitual es que no se añadan sulfitos y tengan solo los que se producen naturalmente.

En definitiva, no debes preocuparte por los vinos que contienen sulfitos. Pero también queremos darte a conocer que una de nuestras nuevas propuestas son los vinos sin sulfitos. ¡Mantente atento a nuestras noticias!

2 comentarios de “¿Qué son los sulfitos del vino?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.